viernes, octubre 22, 2010

Facta non verba: Arzú, el azote de la economía

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Creímos que la política debía someterse a la economía y ahora nos damos cuenta de que es al revés; dijo el alcalde y dios del Palacio de la loba, Alvaro Arzú al amenazar que volverá a la política nacional.

Lo que seguramente no recuerda el Jefe Edil es que, durante su presidencia, la economía estuvo tan sometida a sus caprichos políticos, que mantuvo elevadísimas las tasas de interés activas, mismas que anduvieron en un promedio de 19.37%, habiendo llegado hasta 22.4%.  Con ello y políticamente, movilizó el siempre escaso capital de la economía real a la economía de papel y generó una pirámide de inversiones en papeles que, concluyó en la quiebras que afectaron a muchísimos pequeños ahorrantes e inversionistas.

Sin duda no sabe, el Jefe del Ayuntamiento, que la economía tiene que ver directamente con el significado y la relevancia de las acciones humanas; mismas que son cocientes y tienen propósitos.  La economía tiene que ver con los medios que las personas elijen para alcanzar sus fines; mismos que las personas seleccionan de acuerdo con sus juicios de valor.  Si se admite que los fines que persiguen las personas, y los medios que eligen para alcanzar aquellos propósitos tengan que estar sometidos al poder político, tenga usted miedo, tenga mucho miedo.

Si Arzú hiciera realidad eso con lo que está amenazando, en el sentido de que la economía debe estar sometida a la política, no estaría actuando de forma diferente a Los Colom que querían una banca central socialdemócrata para que, precisamente, la economía esté sometida a la política.

Así en broma, la gente cree que Arzú dice aquel tipo de cosas porque es un ignorante enciclopédico como dijo una vez no me acuerdo quién; pero no es así.  Las dice porque es un arrogante; porque se cree el Jorge Ubico del Siglo XXI; y porque puede.  Arzú de verdad cree que él elegiría mejores fines que la gente, y cree que -de plano- los medios que él seleccionaría serían aún mejores.  De eso se trató su Presidencia en 1996-2000 y de eso se trata su gestión municipal.  El cree que es el capitán del barco, el pastor del rebaño, el padre de la patria, el niño en el bautizo y el muerto en el funeral. Querer que la economía esté sometida a la política es querer que el árbitro decida cómo se juega el partido.

3 comentarios:

Carlos Omar Fajardo Salguero dijo...

Estimado Luis: Aunque el Br. Arzú no es santo de mi devoción, he de concordar en algo: la economía debe estar bajo el control de la política, aunque no el control que muchos creen. El estado debe ser un arbitro, y aunque va en contra de los dogmas que usted profesa, debe aceptar que el capitalismo dejado a su libre albedrío nos ha llevado a la actual crisis económica. Talvéz porque Arzú, al parecer, si conoce de la economía práctica y no sólo de la teórica (como le pasa a muchos libertarians) y ha comprendido que dejar la macroeconomía en manos de empresarios que "no saben de economía" es peligroso. Siguiendo su analogía, lo que pretende Sr. Figueroa es un partido sin arbitro no regla alguna... eso funciona en los libros, pero no en la realidad.
Saludos.

Email Marketing dijo...

Arzu tiene muy buenas cosas, pero tambien tiene otras malas, en su gobierno, fue un gobierno de privatizaciones, lo cual deja al pais sin fuentes de ingresos, probablemente el lo vio en su momento como una carga para el estado ya que la administracion de esas compañias era deficiente, pero esas compañias solo necesitaban buena administracion y que siguieran siendo parte del estado, asi tendriamos llamadas de casa mucho mas barato y principalmente la luz que es una de las cuotas mas altas de america y no se como esta el resto del mundo pero eso si les digo nosotros teniendo tanto recurso hidrico, y pagando una de las tarifas mas caras a esta compañia española no se me hace y cada vez que pienso en esto me enfurezco con este señor como cuando perdimos a chiapas por el pen.... de Justo Rufino Barrios, y tambien Belize, etc. pero bueno son errores que nuestros gobernantes han cometido, esperemos que no se vuelvan a cometer.

Luis FIGUEROA dijo...

Hola. En realidad, antes de la desmonopolización y privatización de las telecomunicaciones la gente tenía que esperar 4 años y pagar mordidas para conseguir linea telefónica. Sólo se conseguían facilmente mediante tráfico de influencias. Ahora...cualquiera puede comprar un teléfono, casi en cualquier tienda de la esquina y ponerlo a funcionar inmediatamente.
Actualmente las llamadas entre los mismos operadores no son a bajo costo, son gratis. Es cierto que antes las llamadas locales eran subsidiadas, pero las internacionales eran carísimas. Ahora, la gente que tiene a su familia afuera, paga menos que antes. Mucho menos que antes.
No es cierto que el gobierno (no el país) se haya quedado sin fuentes de ingresos por la privatización. Antes la telefónica monopólica era un drenaje de recursos a causa de la corrupción y de la ineficiencia, ahora los políticos y sus funcionarios pueden cobrarles impuestos a las telefónicas privadas, muchísima gente tiene empleo gracias al crecimiento de ese sector, muchísimos negocios se hacen gracias a las telecomunicaciones no monopólicas ni estatales. Es un mito eso de que los guatemaltecos perdimos las joyas de la abuelita cuando fue desmonopolizado y privatizado el sector de las telecomunicaciones.
La administración estatal no era deficiente, era corrupta y absolutamente incapaz.