Cuando yo era reportero, sólo dos veces tuve problemas porque fuentes dijeran no haber dicho lo que sí había dicho. Una vez fue porque una persona me dio un documento que no debería haberme dado y ahí no había forma de echarse para atrás, porque yo tenía el documento; y otra vez fue porque una persona dijo algo que no debería haberme dicho y ahí no hubo forma de echarse para atrás, porque yo tenía grabación.
Yo le creo al periodista; ¿y usted?






0 comentarios:
Publicar un comentario