En el caso Rosenberg la verdad interina que refrendó la sentencia correspondiente dependió, principalmente, de la colaboración eficaz de sicarios involucrados directamente en el crimen.
En el caso Gerardi, la sentencia se apoyó en el testimonio de un bolito que vivía a inmediaciones del lugar del asesinato del Obispo.
¿Hacia dónde va la justicia? Esto de los reos, sicarios y beodos, ¿sólo se da en los casos de impacto político, o se da en otro tipo de casos?






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