Yo digo que la idea de ponerle al Paso a desnivel del Boulevar Liberación el nombre del expresidente Jorge Ubico fue una provocación que se le ocurrió al dios del Palacio de la Loba Alvaro Arzú.Si bien es cierto que Ubico es un personaje digno de estudio y de comprensión, digo que es muy desatinado ponerle a una obra pública un nombre tan controversial y tan desatador de pasiones. Si me preguntaran, yo recomendaría que a las obras públicas se les pongan nombres de panteón maya o del panteón griego. Incluso que se les pongan nombres de científicos, o de artistas chapines.
Ahora resulta que Arzú abrió otro frente que, cual máquina del tiempo infernal, revive los enfrentamientos propios de la Guerra Fría y de los resentimientos chapines. Ya hay un grupo de oenegeros que dispuso poner una manta con el nombre de Alfonso Bauer Paiz en el paso a desnivel; y ahora el Alcalde se verá forzado a imponerse sobre ese grupo de personas, o imponer su voluntad.
Bauer Paíz fue ministro de trabajo durante la presidencia de Jacobo Arbenz, y es uno de los iconos vivientes de la Revolución chapina y de los progres; poco más o menos del mismo modo en que Ubico puede ser interpretado un icono reaccionario y conservador.






2 comentarios:
Aunque controversial, es necesario honrar a los que han hecho bien, aunque a la porra de izquierda no les guste. A la fecha solo ellos son los que se honran a si mismos, la mayoría de veces por haber muerto en el intento de llegar al poder, que de todos modos llegaron, aunque no por la fuerza.
Estimado Luis: Concuerdo con usted en que la desiciòn de Arzù sobre el viaducto fue muy, muy desafortunada. No concuerdo en decir que Bauer es un icono de sòlo un sector, como maniqueamente usted menciona. Todo guatemalteco digno se ve representado en Bauer, inclusive usted; en los tiempos de Ubico y Castillo, Bauer hubiera levantado la voz para defender a liberales como usted.
Saludos,
Carlos Fajardo.
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