Mi bisabuela, Adela (Mami), hacía jarabe de morro para curarnos de la tos a los niños; y la leyenda decía que la receta se la había dado un brujo de la Boca del Monte. Aquel remedio -que es muy sabroso- se preparaba con morros, cañafístulas, guarumo, bouganvillia morada, candelas de izote, hojas de cereza, canela y rapadura. Además, se le ponía brandy para conservarlo. Y a los niños nos los servían en un copitas.
Yo tengo desde 1975 de no probarlo; y esa última vez lo preparamos en casa, más como golosina que como remedio. Y a la hora de ponerle el licor vi que en el bar de mi padre había un par de brandies importados; de modo que tomé una botella de ron local -de la cual había oído a mi padre decir que era como tomar brandy-.
Lo divertido es que cuando les conté a mis padres que había hecho jarabe de morro me preguntaron que qué licor le había echado; y yo, muy listo, les dije que había tomado un ron nacional para no usar los importados. Y resultó que esa era una botella muy especial que la Licorera le había obsequiado a mi padre, en aquellos tiempos en el que el Ron Zacapa no se comercializaba como ahora y era algo muy, muy preciado.






2 comentarios:
si Luis, el morro tiene sus bondades y ya es difícil verlo en la forma que no sea en chinchines, también recuerdo los "dulces de morro" que ayudaban a la gargante en momentos de gripe.
Saludos
Aaaaaaaaaaaaah, cabal, los dulces de morro eran a 4 por Q0.01 Ja ja ja.
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