Empero, como se trata de que le máximo jerarca de la iglesia católica en el país visita a un expresidente, la cosa no es tan sencilla. Y este no es un expresidente cualquiera el Preet fiscal Bhrara, encargado de perseguir a Portillo, desde Nueva York, declaró que Alfonso Portillo está acusado de convertir la oficina de la presidencia de Guatemala en su cajero automático personal. Por medio de varios supuestos esquemas de malversación, incluyendo uno que involucró $1.5 millones que se tenía la intención fueran destinados para niños de escuelas guatemaltecas, Portillo abusó de la confianza de la gente de su nación. La cortesía del Purpurado con el expresidente acusado de conspirar para lavar dinero fruto de la malversación no puede sino verse en ese contexto.
Y hoy apareció el peine: como en Fraijanes II guarda prisión el expresidente, acusado en una corte de Nueva York, Quezada asegura que a ese reclusorio le dicen Guantánamo II. ¿Qué trama el Cardenal? ¿Quiénes y en qué contexto le dicen Guantánamo II a Fraijanes II? ¿A qué viene esa comparación? ¿Qué se traen Quezada y Portillo?






1 comentarios:
Y no será que si se destapa el asunto de Portillo, habrán dineros que se lavaron a través de instituciones de la Iglesia ... De donde tanta deferencia del Cardenal para este ladrón ? Nada sucede sin un trasfondo.
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