martes, febrero 16, 2010

El placer del café mañanero

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Mi capuchinera estuvo fuera de combate unas semanas; y cómo la extrañé. Me hicieron falta sus suspiros profundos y los aromas que emana. Especialmente cuando -como ocurre hoy- acudo a ella antes de que el Sol empiece a iluminar al cielo.

El café, que es la causa de tanto placer, me gusta que sea 50% Antigua para acidez y 50% Cobán para frutosidad. Me gusta tostado oscuro y molido bien fino. Me gusta que me embobe y que me atraiga. Que su aroma me envuelva y que despierte mis sentidos.

Aaaaaaah, como disfruto mi café.

1 comentarios:

Pepe dijo...

Muy buena combinación, me parece interesante y la voy a probar.

Me encanta el café recién molido, instantes antes de prepararlo, creo sin lugar a duda, que el mejor regalo de la última Navidad, fue el molino de café, definitivamente ha marcado un antes y un después.

En tu caso, ¿lo comprás en grano o ya molido?.

Saludos.