La de orinar en lugares públicos es una práctica despreciable. Sólo se compara a la de la impuntualidad, a la de nunca confirmar invitaciones y a la de no responder directamente a preguntas directas. La de mear es tan desagradable como la de sonarse la nariz con la mano y tirar los mocos al suelo, o a una pared.
domingo, diciembre 13, 2009
Meón por la calle
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1 comentarios:
o rascarse los restos de comida con la uña del dedo meñique... o meterse los dedos en las orejas y al sacárselos vérselos... o escupir... hay taaantos!
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