Hay dos clases de soñadores. Los que buscan y los que esperan. Uno puede salir a buscar y no hallar el sueño que inspira su vida, pero aún con lo que esto tiene de malogro y desencanto, es más decoroso que creer que los demás te van a traer el sueño a la puerta de su casa. Francisco Pérez de Antón
sábado, diciembre 05, 2009
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1 comentarios:
De alguna forma poetica le agregaria que no hay tiempo para sonar, encontrar y realizar los sueños.
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