Una zopilota, con dos aplausos y un hombre adentro; mis padres contaba que así se pedía una sopa de frijoles, con dos tortillas y un huevo en un lugarcito que frecuentaban en San José, Costa Rica, a principios de los años 60.
De eso me acordé cuando vi a este par de zopilotes frente a mi ventana. También me acordé de que mi tía abuela, La Mamita, cantaba algo que iba así: Ya murió la cucaracha,/ ya la llevan a enterrar./ Entre cuatro zopilotes/ y un hermoso gavilán.
Los zopilotes también sirven para piropos...aunque no sean piropos muy agradables. Mi padre contaba de uno que, apropiado para una chica vestida de negro, decía: Adiós zopilotío lindo, aquí está tu chucho muerto.






2 comentarios:
Qué bonito. Yo no lo sabía. Me gustó mucho el post. Feliz semana.
Hablando de zopilotes, aves de rapina,o o black vulture come se les llama en Usa a mi me trae diferente recuerdo la imagen de la fotografia captada por Kebin Carter of the Bang Bang Club, ganadora de un Pulitzer Prize y el documental de HBO el cual vi hace algun tiempo, que trata sobre su historia.HBO: The Death of Kevin Carter: Casualty of the Bang Bang Club 9Una foto habla mas que mil palabras).
Me parecio curioso tambien cuando vine a Miami que estan protegidos por las leyes Federales . Trabajo en el piso 49 y constantemente se posan en los valcones verlos volar es bonito pero de serca son repulsivos y vomitan asi que la persona que limpia los detesta, instalaron un sistema electrico para que no se posen y hay companias en FL. que se dedican a espantarlos, para todo existe el negocio pues son problema en los edificios, en el aereopuerto y hasta escuche que tampoco son del agrado de la Nasa, para los despegues de los transbordadores.
Y si usted es amante de las aves tambien puede adoptar uno segun el web:Adopt-a-Bird - Black Vulture
Y para termiar, hoy en dia con eso de la crisis economica o resecion a surgido un termino "Volture Consumerism" trading morals for dollars, son personas que se dedican a hacer fortuna de la desgracia de otros especialmente en el mercado de foreclosed.
Patricia Calderon
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