Los huevecillos que una palomilla vino a dejar a mi ventana, el 26 de agosto pasado, siguen ahí; pero no dan señas de progreso alguno. Los de arriba ya se ven muy deteriorados, y aunque los de abajo todavía parecen llenitos, no les veo buena cara. En fin...ahí están.
Más largo que la cuaresma...y para que salgan unas orugas feas que luego se convertirán en palomillas...imagínate. Ja ja ja. En entradas anteriores algunos lectores han dejado alguna información, pero a mí de verdad ya se me hizo que un mes es mucho. Eeeeeeeeeeeeeeeeh!!
Luis Fi, de verdad, considera...¡los nueve meses! Y, algunas después los extrañamos (los nueve meses, que se nos habían hecho ¡eternos!). Abrazos, paciencia (¿ciencia de la paz?), Andrea.
Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi visión del mundo.
La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en Carpe Diem.
Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley tienen una existencia precaria. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso).
Me gustan la cocina, la lectura y la compañia de mi famila y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente.
Al perpetrar Carpe Diem -un espacio políticamente incorrecto- comparto con mis lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico.
¡Por la libertad y la razón!
A menos que se especifíque lo contrario, los contenidos y fotografías de Carpe Diem son de Luis Figueroa y están disponibles bajo licencia Carpe Diem by Luis Figueroa is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
Cuando los contenidos se deriven de noticias ya publicadas, el lector siempre encontrará un enlace, o una referencia a la fuente.
4 comentarios:
Seguimos a la espera del desenlace. ¿No has preguntado cuánto tiempo toma que "revienten"? Está más largo que un embarazo de chucho, jajaja
Más largo que la cuaresma...y para que salgan unas orugas feas que luego se convertirán en palomillas...imagínate. Ja ja ja. En entradas anteriores algunos lectores han dejado alguna información, pero a mí de verdad ya se me hizo que un mes es mucho. Eeeeeeeeeeeeeeeeh!!
Luis Fi,
de verdad, considera...¡los nueve meses! Y, algunas después los extrañamos (los nueve meses, que se nos habían hecho ¡eternos!). Abrazos, paciencia (¿ciencia de la paz?), Andrea.
Ja ja ja ja ja ja ja ja ja.
Publicar un comentario