¿Qué cree usted que ocurre con los niños sin padres y con los niños no deseados que ahora no son adoptados gracias a aquella ley y a sus promotores? ¿Dónde están esos niños? ¿En orfanatos? ¿En la calle? ¿Con sus padres que no los quieren? ¿A alguien ya se le ocurrió que si una madre no quiere tener un hijo y tampoco lo puede dar en adopción...seguramente lo que tendrá que hacer es abortarlo?
Según Elizabeth de Larios, presidenta del consejo antiadopciones, la nueva ley cerró una página negra para Guatemala. Empero, para los niños que ahora no pueden ser adoptados, para los niños que se han quedado sin la posibilidad de encontrar una familia, volúmenes y volúmenes de páginas negras están siendo escritas ahora mismo.
Cada niño que está en alguna institución, cada niño que ahora está en la calle -¡o cada niño cuyo cuerpo está en un basurero!- cada niño que está condenado a una familia que no lo ama, es una página negra escrita escrita por por todos los que apoyaron y promovieron la ley antiadopciones.
El consejo antiadopciones se jacta de que ha hecho disminuir las adopciones; como si condenar a miles de niños a no tener familias que los amen es algo de lo que se puede alardear con la conciencia limpia.
Herodes, en el infierno, debe estar aseando su apartadito para hacerse acompañar de todos aquellos que se regodean con las esperanzas aplastadas de los niños chapines que están a merced del Consejo y de esta ley desalmada.






2 comentarios:
Gracias por su comentario, Astrid; pero no lo puse porque venía anónimo.
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