La de orinar en lugares públicos es una de las costumbres más despreciables de los chapines. Sólo se compara a la de la impuntualidad, a la de nunca confirmar invitaciones y a la de no responder directamente a preguntas directas. La de mear es tan desagradable como la de sonarse la nariz con la mano y tirar los mocos al suelo, o a una pared. Y bueno...mejor ya no sigo.La idea de este espacio surgió porque una vez leí que en algún lugar de México a los meones la gente les grita: ¡Meón, meón!; y porque el difunto Chepe Zarco impulsó, hace añales, una campaña contra la gente que ensuciaba las calles. La campaña decía: No sea coche.






3 comentarios:
Y no se debe ser coche! Lo malo es que a nuestros niños desde pequeños los inician en esta detestable costumbre!
Y que decís de la detestable costumbre de algunos parásitos de volverse políticos?
No solo es chapina esa "costumbre", ni la de los mocos ni la de la impuntualidad, etc.
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