sábado, agosto 15, 2009

Tenía ratos de no poner un meón

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La de orinar en lugares públicos es una de las costumbres más despreciables de los chapines. Sólo se compara a la de la impuntualidad, a la de nunca confirmar invitaciones y a la de no responder directamente a preguntas directas. La de mear es tan desagradable como la de sonarse la nariz con la mano y tirar los mocos al suelo, o a una pared. Y bueno...mejor ya no sigo.

La idea de este espacio surgió porque una vez leí que en algún lugar de México a los meones la gente les grita: ¡Meón, meón!; y porque el difunto Chepe Zarco impulsó, hace añales, una campaña contra la gente que ensuciaba las calles. La campaña decía: No sea coche.

3 comentarios:

Zarek dijo...

Y no se debe ser coche! Lo malo es que a nuestros niños desde pequeños los inician en esta detestable costumbre!

El ultimo De Paz dijo...

Y que decís de la detestable costumbre de algunos parásitos de volverse políticos?

alfa centaury dijo...

No solo es chapina esa "costumbre", ni la de los mocos ni la de la impuntualidad, etc.