A mí se me hace que los del G8 consiguieron la mítica bola de cristal, resolvieron los misterios del zodíaco y de la cábala, y hasta consultaron al brujo de Boca del Monte en concilio con todos los brujos de Samayac. Sólo así puede uno imaginar que hayan llegado a la conclusión de que que hay tal cosa como un precio justo, que no sea el precio de mercado.
Y digo...Ya que andan en esas, por qué mejor no acuerdan, de una vez por todas, ¡todos! los precios. ¡Justos! Y así acaban con todos los problemas. ¡Duh!







0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada