Eso de comer insectos y simlares no me es ajeno. Mis padres tenían caracoles en el jardín de la casa y mis hermanos y yo hacíamos carreras y apuestas poniendo a los caracoles a competir en el piso de la casa. Ya se imagina, usted, que no era una carrera de velocidad; pero para nosotros era emocionante ver a nuestros caracoles avanzando del extremo de un ladrillo a otro en el piso.
También los comíamos en la casa. A los caracoles se les pone en una jaula colgante y se les purga la baba dándoles lechuga para que coman. Una vez purgados son cocidos y aderezados con mantequilla, ajo, sal, perejil y un toque de jerez seco.
Nunca he comido saltamontes, ni me he tragado los gusanos del mezcal, pero cuando tuve la dicha de visitar a mis amigos Juan y Bellita, en México, en su casa comí escamoles, que son huevos de hormigas rojas. Ya se imaginará, usted, que cuesta mucho recolectar los huevecillos al pie de los magueyes y que al mortificado recolector lo deben morder miles de hormigas rabiosas.
Los escamoles son preparados con mantequilla, ajo, cebolla, chile serrano, apasote y sal; y se los come en tortillas. Según los expertos, los escamoles son el caviar mexicano.







3 comentarios:
con que no empiezen los histericos de la izquierda mas ridicula a pegar de gritos al cielo que he usted es "insecticida"...pues le deseo buen provecho!!!!
algun dia los probare...
Esta fue la prueba de amor que tuvo que pasar mi gringo para casarse conmigo! Se atrevio a probar los sompopos de mayo, solo dio una mordida de tortilla con sompopos y eso le basto pero a mi tambien para saber que no era un tipico gringo!
Dice mi papá que los zompopos no se alimentan de las hojas, me cuenta que las recolectan y a las hojas recolectadas se llenan de hongos, esos son los hongos que se comen estos ricos zompopos.
Como siempre un articulo excelente como todo lo que proviene de usted.
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