Ya les conté la historia de la señora a la que le dijeron que el teléfono que llevaba no parecía suyo y la del hombre al que agredieron porque llevaba un móvil barato, ¡pero esto ya no tiene nombre! Y tome usted nota de que es el segundo caso de esa naturaleza, en 48 horas.
¡Ouch!, dijo Cándido, mientras sostenía su taza de chocolate.






2 comentarios:
Tiempos de guerra, mi estimado amigo. Insisto, vivimos en tiempos de guerra.
Por eso es que hay que tener huevos para vivir en Guatemala!
Publicar un comentario